¿A quién no se le antoja en esta temporada de calor, una bebida cien por ciento refrescante? Pues la sangría es una excelente opción y a continuación te vamos a hablar de ella y de cómo hacerla con la mejor receta.

¿Cómo surgió la sangría?

Hay muchas historias y leyendas sobre el origen de la sangría, pero una de las reconstrucciones históricas más fiables dice que se remonta al año 1800.

Se piensa que el nombre de la Sangría se debe al color del vino con el que los campesinos la elaboraban. Habitualmente era un vino rojo y robusto con un tono morado, muy común en toda la costa mediterránea de España y muy parecido al color de la sangre. Solían prepararla con los productos de la tierra que tenían en ese momento a su disposición: vino, manzanas, melocotones y cítricos.

Hay otra versión, que cuenta que el origen de la sangría se remonta al año 1700, y que fue idea de un grupo de marineros británicos. En esa época en las Antillas había una prohibición de beber alcohol, y enmascararon el vino español con miel, especias, frutas locales y vino, para que pareciera jugo de frutas, y eludir así la prohibición.

De cualquier manera hay tantas versiones de la historia como recetas, pero sin duda la mejor receta es la que lleva los ingredientes que más te gustan. Muchos piensan que para hacer una buena sangría, cualquier vino es bueno, pero a mayor calidad, mejor sabor. Puede ser más seca o dulce, en gustos se rompen géneros. A continuación te dejamos lo que pensamos que es la mejor receta.

La mejor receta

Aunque la tradicional es con vino tinto, hay muchas variaciones. Hay ahora quien mezcla los ingredientes principales con vino blanco, vino rosado o hasta champán. Las frutas hay que escoger las que tengan carne firme para que no se deshagan y enturbien la bebida.

  •  litro de vino tinto
  • 1 durazno grande
  • 1 manzana
  • 1 pera
  • Medio melón
  • 1 rama de canela
  • 1 cáscara de naranja
  • 1 cáscara de limón
  • Azúcar al gusto
  • Medio litro de agua mineral Tehuacán Brillante
Manera de hacerse

Se colocan las frutas cortadas en cubitos pequeños en una jarra grande. A continuación se agregan las cáscaras de los cítricos y la canela junto con el vino y el azúcar. Dejamos macerar durante dos horas la sangría. Ya para servir, se agrega el agua mineral Tehuacán Brillante bien fría, para agregarle el sabor burbujeante a nuestra bebida. Queda simplemente espectacular. ¡Esperamos que te guste y nos comentes qué tal te quedó!


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